Cómo convencer a un inversor

Cómo convencer a un inversorCómo convencer a un inversor: esa es la cuestión. Tienes un producto o una idea pero no es suficiente. Necesitas financiación. Has cerrado algunas rondas con ellos pero ahora falta lo más difícil: convencerlo. Pues aquí te damos algunos consejos:

  • ¿Quién es? Intenta, en la medida de lo posible, conocer a tus posibles inversores. Así te será más fácil personalizar la presentación o hacer hincapié en unas cosas y otras. Si ya conoce el sector, si le gustan las aventuras en los negocios, si busca rentabilidad inmediata,… La información es poder.
  • Enséñale el sector. El inversor llega con dinero pero no sabemos si conoce o no el sector al que pertenece tu producto o idea. Este aspecto es fundamental porque cada área de negocios tiene sus características. Lo que para una puede ser un mal indicador, en otra es algo positivo. Pero enséñaselo bien, no lo aburras. Para esto aprende cómo hacer una presentación.
  • Dile lo que necesitas de forma clara. La cifra de la inversión, las cifras de la proyección financiera. Para convencer a un inversor mejor ser directo.
  • Rentabilidad: te deja el dinero para recuperar más. No lo olvides. Hazle un plan de acción donde se vea su retribución por inversión. Él es tu primer cliente.
  • Somos personas. Esta es una premisa tan básica como esencial en los negocios. En el tú a tú se pueden ganar más cosas de lo que piensas. Puede que esta vez no le dé una oportunidad a tu idea pero mañana podría volverte a escuchar porque tú sí le has convencido.
  • Humildad. Quien llega para poner dinero sabe de negocios. No lo engañes, ni lo cameles con trucos baratos. Estás pidiéndole dinero.
  • Adáptate al tiempo. No te pases, ni te quedes corto. Ensaya con cronómetro para conseguir una presentación profesional ágil sin transmitir mucha velocidad. Y si así se exige, prepara un modelo de presentación breve.

 

En la presentación para inversores debes cuidar la estructura de la presentación y la forma de presentar las cifras. Haz un discurso lógico, fácil de seguir y riguroso. Y escoge el tipo de presentación que más te conviene para tu mensaje.